jueves 5 de febrero de 2009

Las brujas grecolatinas

Los orígenes de la magia se pierden en el tiempo pero podemos decir que en el mundo grecolatino muchos rituales mágicos no fueron más que rituales religiosos de otros pueblos que los griegos o romanos malentendieron; tanto es así que el término mago y magia deriva de la palabra griega "magoi" que servía para designar a una casta meda del antiguo Irán especialista en conocimientos rituales y religiosos.Téngase en cuenta que en el mundo antiguo era normal que cuando una cultura conquistaba a otra tomara de ella los elementos religiosos más fácilmente asimilables como, por ejemplo, dioses que fueran identificables con los propios mientras que los elementos extravagantes de una religión foránea eran rechazados y considerados como cultos mágicos o brujeriles. La fama de brujas que tenían las mujeres de Tesalia o del Mar Negro en Grecia o la reputación de magos que tenían los marsos para los romanos es una muestra de que la lejanía geográfica o cultural eran rasgos frecuentes en los magos y brujas. El culto pagano y agrícola a Pan fue considerado por el cristianismo como adoración del demonio y la pervivencia de creencias celtas en las poblaciones noreuropeas fueron, también, consideradas como rituales mágico-brujeriles.Los raptos de la Pitia en Delfos o el uso de drogas alucinógenas en los ritos de Eleusis (el uso de esta droga en un contexto profano parece ser la causa del proceso contra Alcibíades por sacrilegio) prueba que esos fenómenos de trance o comunicación directa con la divinidad eran aprobados dentro del contexto religioso pero fuera de él, descontextualizados, eran perseguidos o al menos no públicamente aceptados. La magia así vista puede considerarse como una religión no pública que ha sido deformada y malinterpretada en un territorio hostil.La magia pretendía obtener resultados que podían coincidir o no con los de la ciencia: salud física, salud mental, venganza, conocimiento, amor, etc. Y es precisamente esta posibilidad de prometer tanto lo que puede prometer la ciencia como mucho más la que le daba tanto atractivo a la magia en la Roma Imperial, y se la sigue dando aún hoy en día. De hecho es reseñable que no sólo las clases bajas e ignorantes creían en ella sino que incluso los intelectuales dedicados a la filosofía como los neoplatónicos y los estoicos creían en las virtudes de la magia.Un tema recurrente en la literatura grecolatina es, precisamente, la magia. Desde el canto X de la Odisea de Homero la magia está presente en la literatura occidental; en el citado canto una bruja típica, Circe, encanta a los compañeros de Odiseo con la ayuda de una varita pero el héroe de la historia conoce el antídoto revelado por el dios Hermes, la hierba môly, y acaba no sólo venciendo a la bruja sino también seduciéndola. Al final Odiseo convivirá durante algún tiempo como compañero de Circe en su isla; Circe será precisamente la que instruya a Odiseo para la famosa escena de la nigromancia del canto XI.Entre Homero y el periodo helenístico surgieron una serie de personajes que poseían cualidades impropias de un hombre común. Estos personajes pertenecen a la historia de la religión, de la ciencia y de la filosofía griega por lo que no estamos seguros de poder calificarlos como visionarios, profetas, sabios o magos.
La prâxis era tan compleja como la invocación misma. Se recitaba una especie de letanía en griego o en un lenguaje ficticio que mezclaba sonidos con palabras mágicas( posiblemente lenguaje griego con la ayuda de algunas drogas,para asi entrar en trance)
Los deseos de los magos se anticiparon a los logros de la actual tecnología pero la magia no sólo muestra el deseo del hombre de imponer su voluntad a la naturaleza sino también su anhelo por alcanzar el conocimiento velado, la comprensión de lo místico; anhelo que aún hoy en día no ha podido ni podrá ser nunca abordado por la ciencia.

1 comentarios:

  1. Has triat un tema molt interessant per començar este blog que promet!

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